Viernes, 28 Jul 2006
Una pelÃcula de cine es una secuencia de imágenes fotográficas tomadas con una cámara, y presentadas mediante un proyector. La frecuencia de las imágenes, que debe ser superior a los 18 fotogramas por segundo, crea en el ojo humano la ilusión de continuidad, sin interrupción entre cada fotograma debido a la persistencia retiniana. Con la introducción y mejora del vÃdeo en los últimos años, se están utilizando de forma creciente soportes magnéticos y digitales para grabar pelÃculas, sobre todo en el caso de pelÃculas realizadas para la televisión, asà como documentales y cortometrajes, y filmaciones de aficionados.
Las pelÃculas para la gran pantalla siguen realizándose de momento con las pelÃculas clásicas de triacetato, cuyo formato es de 35 milÃmetros, que es idéntico al que se utiliza en la fotografÃa clásica como “tamaño universal”, aunque en el caso de la fotografÃa los fotogramas se impresionan horizontalmente, mientras que en el cine se impresionan verticalmente y son, por lo tanto, de un tamaño algo inferior.
Además del formato de 35 milÃmetros, se ha utilizado ocasionalmente el formato de ancho doble, de 65 milÃmetros para la filmación de unas pocas pelÃculas (para la proyección la pelÃcula se convierte en 70 mm al añadirse de la banda de sonido). Con ello se pretendÃa lograr una mayor calidad en la proyección, pero se comprobó pronto que la pequeña diferencia en la nitidez no justificaba los equipos caros y pesados que requerÃa este formato de pelÃcula. Actualmente este formato de 70 mm se utiliza en las proyecciones especiales como Imax, Omnimax, acontecimientos especiales y el rodaje de grandes producciones.
Por otra parte, fue muy popular el formato de 16 milÃmetros (y el Super16), es decir, la mitad del formato estándar en el cine, que se utilizó para pelÃculas experimentales, asà como para documentales y cortometrajes. Este formato se sigue utilizando en documentales y en las escuelas de cine para la formación de sus alumnos, aunque ha disminuÃdo el uso en provecho del vÃdeo.
Finalmente, existeron también dos formatos de pelÃcula dirigidos exclusivamente a los aficionados, que han quedado totalmente relevados por el vÃdeo. Se trata de la pelÃcula de 8 milÃmetros, que consistÃa en una pelÃcula de 16 milÃmetros cortada longitudinalmente. Ya que los fotogramas eran muy pequeños y no ofrecÃan una calidad de producción satisfactoria, la industria presentó posteriormente el formato “Super 8″, que era algo más ancho que el anterior, con lo que se consiguió una calidad de imagen aceptable. Las grabaciones realizadas en estas dos pelÃculas pueden copiarse a vÃdeo, lo que permite prescindir de los antiguos proyectores y demás utensilios. Estos formatos aún se utilizan para dar una estética diferente en algunos cortometrajes, respecto al vÃdeo.
Como derivación del término “pelÃcula”, entendiendo por ésta la cinta de celuloide que se impresiona y se revela por procedimientos quÃmicos, una pelÃcula es también el espectáculo cinematográfico que narra una historia interpretada por actores. En este último caso no se distingue el material sensible en que se ha impresionado la pelÃcula, y tampoco si ésta es proyectada en una sala de cine en la gran pantalla o es vista en un aparato de televisión doméstico.

