Viernes, 14 Jul 2006
Martin Heidegger (Messkirch, Alemania,26 de septiembre, 1889 - †Todtnauhaberg, Alemania, 26 de mayo, 1976) fue un filósofo alemán.Estudió teologÃa católica, y luego filosofÃa en la Universidad de Friburgo de Brisgovia, donde fue alumno de Husserl, el fundador de la fenomenologÃa. Comenzó su actividad docente en Friburgo en 1915, para luego enseñar durante un perÃodo (1923-28 en Marburgo. Retornó a Friburgo en ese último año, ya como Profesor de FilosofÃa.
Influyó muy especialmente en la obra de la filósofa Hannah Arendt. El estilo didáctico y escritural de Heidegger en “Ser y Tiempo”,influyó en el estilo que utiliza Jean-Paul Sartre en “El Ser y La Nada”, e incluso en el de Jacques Lacan cuando redacta sus “Escritos”.
Ahora bien,la obra de Heidegger aborda ,al tratar problemas ontológicos,también problemas de tipo semiótico, es de este modo que influye directamente en los hermenéuticos: Paul Ricoeur, Rudiger y Hans-Georg Gadamer.
PerÃodos de su obra
La obra de Heidegger suele entenderse como separada en dos perÃodos distintos. Es habitual hablar de dos etapas o momentos en el pensamiento heideggeriano:
* Momento en que se sirve de la antropologÃa existencial como instrumento o “prolegómeno” para una nueva metafÃsica.
* PerÃodo de rastreo histórico y depuración de todos los presupuestos que impiden el desenvolvimiento de una nueva metafÃsica.
En consecuencia, en ámbos perÃodos hay un mismo objetivo unificador: la elaboración de un nuevo concepto de “ser”.
El primero viene marcado por su principal obra, Ser y tiempo (1927), en que hace un estudio de la existencia humana en el que confluyen tres tradiciones filosóficas: Historicismo (Wilhelm Dilthey), Irracionalismo (Kierkegaard) y FenomenologÃa (Husserl).
En la segunda etapa de su pensamiento, el filósofo estudia la historia de la metafÃsica como proceso de olvido del ser, desde Platón, y como caÃda inevitable en el nihilismo (cuando se piensa el ente tan sólo, éste termina por aparecer vacÃo).
Posteriormente, Heidegger se dedicará principalmente a hacer investigaciones sobre la historia de la FilosofÃa, en las que irá aflorando una “nueva metafÃsica” que, en realidad, ya estaba en germen en Ser y tiempo, sólo que allà permaneció oculta entre los diversos y penetrantes análisis antropológicos que llevó a cabo.
Obras
Ser y tiempo
En su obra Ser y tiempo, pese a quedar incompleta, Heidegger plantéa buena parte de las ideas centrales de todo su pensamiento. En ella, el autor parte del presupuesto de que la tarea de la filosofÃa consiste en determinar plena y completamente el sentido del ser, no de los entes, entendiendo por «ser» (aunque la definición de este concepto ocupa toda la obra del autor, y es en cierto sentido imposible), en general, aquello que instala y mantiene a los entes concretos en la existencia.
En la comprensión heideggeriana, el hombre es el ente privilegiado al que interrogar por el ser, pues sólo a él «le va» su propio ser, es decir, mantiene una especÃfica relación de reconocimiento con él. La forma especÃfica de ser que corresponde al hombre es el «Ser-ahû (Dasein), en cuanto se halla en cada caso abocado al mundo, lo cual define al «ser-ahû como «Ser-en-el-mundo».
La distinción de la filosofÃa moderna, desde Descartes, entre un sujeto encerrado en sà mismo que se enfrenta a un mundo totalmente ajeno es inconsistente para Heidegger: el ser del hombre se define por su relación con el mundo, que es además práctica («ser a-la-mano») antes que teórica («ser ante-los-ojos»). Estas categorÃas le sirven para comprender por dónde pasa la diferencia entre una vida auténtica, que reconozca el carácter de «caÃda» que tiene la existencia, es decir, la imposibilidad de dominar su fundamento (el ser), y una vida inauténtica o enajenada, que olvide el ser en nombre de los entes concretos.
La dimensión temporal del ser, en cuanto proyecto del «ser-ahû y enfrentamiento a la muerte (el ser-ahà es también «ser-para-la-muerte»), serÃa el otro gran olvido de la filosofÃa clásica. El esfuerzo de Heidegger por pensar el ser como relación de los entes en el tiempo está en la base del posterior movimiento hermenéutico.
Otras obras
* ¿Qué es metafÃsica? (1929)
* Kant y el problema de la metafÃsica (1929)
* De la esencia de la verdad (1943)
* Carta sobre el humanismo (1947)
* Sendas perdidas (1950)
* ¿Qué significa pensar? (1952)
* Introducción a la metafÃsica (1953)
VÃnculos con el Nazismo
Su eminencia dentro de la filosofÃa continental se ha visto marcada por la polémica, sobre todo la de su adhesión al Partido nazi, manifestada en el discurso que pronunció en la toma de posesión de la cátedra en la Universidad de Friburgo (1933). La renuncia a la cátedra, muy poco después de ocuparla, no evitó que en 1945 fuera destituido como docente en Friburgo, tras la ocupación de Alemania por los aliados tras el final de la Segunda Guerra Mundial.
Sólo en el año 1952 se reincorporó, si bien su actividad académica fue ya mucho menos constante. Aunque recibió de algunos de sus discÃpulos, como Herbert Marcuse, la sugerencia insistente de que se retractara públicamente de su discurso de 1933, el filósofo desestimó el consejo y nunca quiso dar explicaciones.
Si bien para algunos es imposible abordar su obra sin reservas, la mayorÃa de filósofos y estudiosos actuales prefieren tomar el trabajo de Heidegger en su sentido estrictamente filosófico, que no resulta menos controvertido. Desde la filosofÃa analÃtica, su obra ha sido criticada con dureza, sobre todo por Carnap. Pero el pensamiento heideggeriano también ha suscitado adhesiones entusiastas: asÃ, la filosofÃa francesa de las décadas de 1960 y 1970 (Derrida, Lévinas, Ricoeur) admiró la capacidad de precisión de su lenguaje, asà como su aportación al discurso humanÃstico.
Citas célebres de Martin Heidegger
* “No se puede probar nada en el reino del pensamiento; pero el pensamiento puede explicar muchas cosas.”
* “La angustia es la disposición fundamental que nos coloca ante la nada.”
* “La esencia de la verdad es la verdad de la esencia”

