Viernes, 14 Jul 2006
La imprenta es un método de reproducción de textos e imágenes sobre papel o materiales similares, que consiste en aplicar una tinta, generalmente óleosa, sobre unas piezas metálicas, llamadas tipos, para transferirla a papel por presión.
Historia
Entre los hechos que han causado grandes controversias a lo largo de los siglos es, sin duda, el inicio exacto de la aparición de la imprenta. Aunque hoy aún persisten antiguos ejemplares impresos donde se señala la firma del impresor, las fechas y los talleres que permiten visualizar y dar seguimiento a la trayectoria tipográfica; todavÃa no se tienen datos precisos para trazar el cuadro general de la invención de la imprenta.
Muchas personas y poblaciones pretendieron ser cuna de este arte. Aunque las opiniones apuntan a que el alemán Johannes Gutenberg, por las ideas que tenÃa y la iniciativa de unirse a un equipo de impresores lo apoyan como el inventor de la tipografÃa. Existe documentación subsecuente que le atribuye la invención aunque, curiosamente, no consta el nombre de Gutenberg en ningún impreso conocido.
Ante la controvertida historia aparecieron a disputar la gloria del llamado “Padre de la Imprenta” los nombres del alemán Mentelin, impresor de Estrasburgo (1458-1478); el italiano Pánfilo Castaldi, médico y después tipógrafo en 1470 y Lorenzo de Coster, de Haarlem, (PaÃses Bajos) (1370-1430). Cada uno tiene un monumento en sus respectivas localidades, sin embargo, perdieron el pleito definitivamente los partidarios de Mentelin y Castaldi.
Una edición que data del año 1502 en Maguncia, Alemania, impresa por Juan Schoeffer (hijo de Pedro), sucesor de la imprenta que en el pasado le perteneció a Gutenberg y dice:
Este libro ha sido impreso en Maguncia, ciudad donde el arte admirable de la tipografÃa fue inventado en 1450 por el ingenioso Johannes Gutenberg y luego perfeccionado á costa y por obra de Juan Fust y de Pedro Schoeffer… etc.
La imprenta en sus orÃgenes
Este arte tipográfico es, en esencia, sencillo y práctico a diferencia de las placas ya utilizadas siglos atrás en el Oriente. El nombre de TipografÃa deriva del hecho de escribir con tipos metálicos móviles. Para imprimir un libro completo se tiene que planear y diseñar cada uno de los detalles, desde la forma general del resultado final hasta todas y cada una de las letras que formarán los textos.
En el arte tradicional cada letra se esculpÃa en un punzón metálico de hierro los perfiles de las letras. Con ese punzón se herÃa un placa de cobre donde quedaba estampada en bajorrelieve la forma de la letra, después se hacia un cajoncito de metal colocando de fondo la matriz impresa de cobre y se vaciaba plomo fundido que llenaba el hueco de la caja y el perfil de la letra. Una vez enfriado y sólido se liberaba del molde al plomo y se tenÃa un estupendo tipo de la letra… Y asà sucesivamente con cada una de las letras y sÃmbolos requeridos.
Una vez que se tenÃan suficientes tipos de diversos tamaños y variedades de letras se colocaban en placas especiales formando palabras, renglones y páginas enteras de forma inversa, como reflejadas en un espejo, que una vez pasados por la tinta y luego de planchar un pliego de buen papel, quedaban impresas las letras listas para ser leÃdas y ser colocadas en la formación del libro completo.
Para este arte tipográfico es fácil, una vez que se haya terminado de imprimir un libro, deshacer la formación de tipos para tenerlos sueltos individualmente y formar nuevos textos usando los tipos de plomo para nuevas ediciones.
Esta nueva técnica alemana del siglo XV les permitió al equipo de Gutenberg crear libros con su imprenta de una forma vertiginosa a diferencia de los libros que se debÃan escribir y copiar a mano durante los siglos anteriores. Pero como todo inventor celoso mantuvieron en secreto el invento, claro, pudiendo sacar una buena ventaja del artefacto de tipografÃa. Mientras que a un monje le llevaba un buen número de meses copiar e ilustrar con pintura un extenso libro, los impresores podÃan tener hasta cien o más ejemplares, si hacÃan un esfuerzo, en el tiempo en el que el pobre monje o copista de algún otro lugar le tomaba concluir una sola copia.
Después de que murió uno de los dueños del local de la imprenta hubo un pleito entre los herederos y los talleristas por la posesión de la imprenta donde refinaron el arte de la tipografÃa. Gutenberg quiso rescatar su técnica pidiendo prestamos pero al final optó por crear su propia imprenta y seguir con el exitoso trabajo.
Primeros impresos
Gutenberg, en su labor de impresor, creó su famoso incunable Catholicon, de Juan Balbu de Janna. Pocos años después, imprimió hojas por ambas caras y calendarios para el año 1448. Además junto a su amigo Fust editaron algunos libritos y bulas de indulgencia y en particular, aquel monumento de la imprenta primitiva, la Biblia de las 42 lÃneas, en dos tomos de doble folio, de 324 y 319 páginas respectivamente, dejando espacios en blanco para después pintar a mano las letras capitulares, las alegorÃas y viñetas que ilustrarÃan coloridamente a cada una de las páginas de la Biblia.
En las declaraciones de varios testigos de la época resulta que, mientras en apariencia fabricaba espejos, Gutenberg servÃase de todos los instrumentos, materiales y herramientas necesarios para la secreta imprenta: plomo, prensas, crisoles, etc., con el supuesto pretexto de fabricar con planchas xilográficas de madera unos pequeños devocionarios latinos de tÃtulo Speculum que eran fabricados en Holanda y Alemania con los tÃtulos de Speculum, Speculum humanae salvationis, Speculum vitae humanae, Speculum salutis, etc. Pero algunos declararon que con el pretexto de imprimir espejos, “Gutenberg, durante cerca de tres años, habÃa ganado unos 100 florines en las cosas de la imprenta.”
Años más tarde y hacia 1600 las situación social cambiaba en Alemania y una guerra civil hizo que en Maguncia los impresores huyeran para evitar caer dentro de la guerra. A los impresores les costó mucho guardar el secreto y los talleres de imprentas se esparcieron por toda Europa.
Asà inició la más grande repercusión de la imprenta en la cultura de la humanidad. La palabra escrita ahora podÃa llegar a cualquier rincón, la gente tenÃa acceso a más libros y ya se preocupaban por enseñar a leer a sus hijos. Las ideas impresas cruzaban las fronteras y el arte de la tipografÃa fue el medio de difundir el arte de las ideas.
A finales del siglo XIX, se perfeccionó el proceso, gracias a la invención en 1885 de la linotipia, por Ottmar Mergenthaler.
Libros, incunables, ediciones ilustradas con grabados de madera, el mejoramiento de las técnicas y materiales de imprenta llevaron durante cuatro siglos las palabras por todo el mundo. El arte tipográfico evolucionó y llego a crear obras maestras en la formación y estructuras de libros y ediciones especiales impresas. Actualmente las técnicas de impresión en calidad y volumen han mejorado de forma impresionante, algunas por medio de computadora olvidándose del arte tipográfico que muchos tipógrafos del mundo se resisten, con justa razón, a cambiar.
Pocos inventos han tenido gran influencia en el ser humano como la creación de la imprenta, ese antiguo arte que si va unido a una obra en labor del tipógrafo y a la obra escrita de un buen autor tendremos una obra de arte completa, lista a conmover en belleza literaria y estética tipográfica al lector, el fin primero y último de la imprenta.

