Viernes, 1 Sep 2006

Cine bizarro, un mundo raro. ¿Tomates asesinos?, ¿muñecos de nieve diabólicos? y ¿Santaclós jugando con marcianos? Son personajes de pelÃculas extrañas e inclasificables. De acuerdo con el diccionario, la palabra bizarro es el adjetivo que recibe una persona generosa, espléndida o lúcida. Pero también se ha empleado para definir a un objeto, persona o situación rara, insólita o absurda. La confusión puede deberse al vocablo inglés bizarre que significa extraño o extravagante. En las artes se emplea para calificar obras que no entran en los parámetros de escuelas o estilos tradicionales. En el caso del cine, para las producciones sin género definido, porque quizá no pertenecen a ninguno.
Las pelÃculas bizarras rompen con los esquemas estéticos establecidos o vanguardistas. Suelen confundirse con pelÃculas gore, de horror o comedia y es falso creer que sólo entran en la clasificación malas pelÃculas. John Waters (Pink flamingos), David Cronenberg (The naked lunch), Pier Paolo Pasolini (Teorema), Luis Buñuel (El fantasma de la libertad) o David Lynch (Lost highway) -de quien incluso se escribió un libro que lo nombra El Zar de lo Bizarro- se mencionan como parte integral del tema.
Caso aparte es el de Ed Wood, calificado como El peor director de todos los tiempos. Él siempre estuvo convencido de que el cine era lo suyo, de que sus cintas eran magnÃficas y los temas que tocaba, profundos. ¿Por qué se le considera el emblema de lo bizarro? La particularidad de sus historias y personajes (travestis, marcia), los ridÃculos efectos especiales que empleaba y la ausencia de lógica entre una escena y otra. A saltos de escena, un personaje alternaba una acción entre el dÃa y la noche. PodÃa aparecer primero vestido de traje y en la siguiente escena con un suéter y un sombrero. Los escenarios temblaban si un actor los tocaba, una mesa de cocina resultaba ser el soporte de complejos aparatos de comunicación interestelar y la lista de detalles es infinita. Plan 9 from outer space, (Plan 9 del espacio exterior) es su pelÃcula más célebre, pero también la peor de su trayectoria, lo cual ya es mucho decir. Pero bajo la perspectiva de los crÃticos especializados, su cine era tan malo que rayaba en lo sublime. El mejor homenaje lo tendrÃa de Tim Burton en Ed Wood (1994) filme que rescata el universo del rey de lo bizarro.
Como en todo, hay categorÃas. Esta vez hablaremos de cintas en las que domina la risa involuntaria. Lo encantador es que su génesis no es intencionada, ningún director planea en realidad producir una pelÃcula bizarra. Ocurren por un accidente o más bien, por un tropiezo fÃlmico. Germinan a partir de buenas intenciones, de un fabuloso proyecto venido a menos y con todo el derroche de talento que el grupo de producción pudo imprimir.
Fuente: El Universal

